
Movilidad humana, responsabilidad humana.
¿Qué es el Mayo Amarillo?
El Mayo Amarillo es un movimiento global de concientización sobre seguridad vial que nació en Brasil en 2014, impulsado por el Observatorio Nacional de Seguridad Vial. Su origen está directamente vinculado a la iniciativa lanzada por la Organización de Naciones Unidas en 2011, denominada Decenio de Acción para la Seguridad Vial. Su objetivo es reducir las muertes y lesiones por accidentes de tránsito en todo el mundo.
¿Por qué amarillo? Porque es el color universal de la advertencia. El mismo de las señales de precaución, los semáforos en ámbar, las marcas en cruces peatonales. El amarillo dice: “ojo, prestá atención”. Y eso es exactamente lo que el movimiento busca: que la sociedad preste atención a una causa que mata más jóvenes que cualquier otra.
Hoy el Mayo Amarillo se celebra en más de 30 países y su lema 2026 sigue siendo claro: “Movilidad humana, responsabilidad humana”. La idea es que todos (conductores, ciclistas, peatones, empresas, gobiernos) jugamos un papel en construir un tránsito más seguro.
La realidad en Latinoamérica
Las cifras de 2025 muestran un mapa preocupante. En lugar de avanzar hacia las metas del segundo decenio (2021-2030), varios países de la región vieron crecer la siniestralidad vial.
🇦🇷 Argentina: la mortalidad subió un 22%
Según el último informe de ISEV (Instituto de Seguridad y Educación Vial), si bien la cantidad de siniestros viales graves bajó un 12,8% respecto a 2024, la mortalidad vial creció un 22%. La gravedad por siniestro pasó de 0,35 muertes en 2024 a 0,49 en 2025. Es decir: hubo menos siniestros, pero más letales.
El perfil de víctima fatal en Argentina se mantiene: hombres jóvenes entre 15 y 34 años, en su mayoría motociclistas. El 46% de los fallecidos en siniestros viales conducía una moto, según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
🇨🇴 Colombia: más de 8.600 muertes y un parque sin protección
Colombia cerró 2025 con más de 8.600 personas fallecidas en siniestros viales, según cifras presentadas por Fasecolda y Cesvi Colombia. La radiografía es impactante: circulan cerca de 21 millones de vehículos en el país, pero solo el 12% cuenta con seguro voluntario.
El dato más preocupante involucra a los motociclistas: representan el 61,6% de las víctimas fatales en siniestros viales, pero apenas el 2,8% de las motos cuenta con seguro voluntario. Las motos ya superan los 13 millones en el país, y la mayoría de sus usuarios circulan expuestos.
🇲🇽 México: 5 de cada 10 muertes en CDMX son de motociclistas
En la Ciudad de México, la Secretaría de Movilidad reportó 424 personas fallecidas por hechos de tránsito en 2025. Si bien la cifra es 20% menor que en 2024, los motociclistas siguieron siendo el grupo más vulnerable: 208 fallecidos, casi la mitad del total.
La tendencia de fondo es alarmante. Los motociclistas representaban el 23% de las muertes viales en 2019. En 2025, ya son el 49%. Según la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad, uno de los factores clave es la falta de capacitación formal: solo el 9% de los motociclistas cuenta con licencia oficial y entrenamiento adecuado.
🇺🇾 Uruguay: la peor cifra del decenio
UNASEV (Unidad Nacional de Seguridad Vial) confirmó que en 2025 fallecieron 471 personas en siniestros de tránsito en Uruguay, un aumento del 8,5% respecto a 2024. La tasa de mortalidad subió a 13,5 cada 100.000 habitantes, marcando una desviación del 17,2% sobre el objetivo del Decenio de Acción 2021-2030.
Es la peor cifra desde 2018 y un retroceso evidente en una década que arrancó con compromisos claros de reducción.
El factor humano: la causa más evitable
Hay una estadística que se repite en cada informe de cada país: 9 de cada 10 siniestros viales tienen origen en el factor humano. No son fallas mecánicas, no es mala suerte, no son las rutas en mal estado las principales responsables (a excepción por supuesto de aquellas carreteras y calles que están en especial mal estado).
Son hábitos de manejo, distracciones por uso del celular, exceso de confianza, falta de capacitación adecuada. Y eso, justamente, es lo que hace que el problema tenga solución: el factor humano se entrena. Todos podemos aprender a convivir respetuosamente en las calles y rutas.
Las cifras de la región apuntan en la misma dirección. Según ISEV, casi 7 de cada 10 siniestros viales graves en Argentina ocurren en zonas urbanas, y 4 de cada 10 conductores protagonistas tienen menos de 30 años. En México, la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad sostiene que la falta de formación está directamente relacionada con prácticas como el exceso de velocidad, las maniobras riesgosas y el rebase entre carriles.
Capacitar no es un trámite anual. Es una decisión estratégica que las empresas con flotas pueden tomar para proteger a su equipo y, con él, a toda la comunidad por la que circulan.
Fuentes: ISEV (Argentina), Fasecolda y Cesvi Colombia (Colombia), Secretaría de Movilidad de la CDMX (México), UNASEV (Uruguay), Agencia Nacional de Seguridad Vial Argentina, Observatorio Nacional de Seguridad Vial Colombia.
















